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Bronquiolitis: Cómo estar alerta ante la llegada de la enfermedad.

La bronquiolitis es una infección respiratoria aguda que se manifiesta en niños menores de 6 meses. Recibe este nombre porque la principal área afectada son los bronquiolos (pequeños conductos que se inflaman y se llenan de secreciones impidiendo la oxigenación de la sangre). Predomina en los meses de otoño/invierno. Las bronquiolitis son producidas generalmente por virus y bacterias.

Los niños que tienen más riesgo de enfermar son:

Prematuros, de bajo peso para su edad, los que tienen enfermedades cardíacas o respiratorias previas y niños que no recibieron lactancia materna. En estos se deben aplicar las medidas preventivas.

Si bien no hay vacunas, hay medidas que pueden disminuir el contagio y prevenir la bronquiolitis, ya que es fácilmente transmisible de persona a persona y sobretodo, en lugares cerrados y con mucho contacto interpersonal (guarderías, jardines, familias numerosas).

Medidas preventivas:

  • Lavarse bien las manos con agua y jabón antes de entrar en contacto con el niño.
  • Evitar el contacto con personas resfriadas.
  • Amamantar al niño.
  • Recibir todas las vacunas que indique el médico.
  • Evitar el humo del cigarrillo, braseros y sahumerios.
  • Ventilar a diario el ambiente donde está el niño.
  • Evitar el contacto con las secreciones. (Desechar pañuelos y lavar bien los utensilios de comida y juguetes.
  • Consultar al pediatra ante la aparición de los primeros síntomas respiratorios.

¿Cuáles son los síntomas que produce la bronquiolitis?

Generalmente empieza con un resfrió que suele complicarse de la siguiente manera:

  • Mucosidad nasal o congestión nasal, tos y eventualmente fiebre.
  • Dificultad para respirar (respiración acelerada, silbido, movimiento de apertura de los orificios de la nariz).
  • Pausas prolongadas en la respiración (apneas).
  • Vómitos, inapetencia, palidez o coloración azulada de la piel.

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento es farmacológico, lo debe indicar el médico, no auto medicar al niño. Los padres pueden tomar ciertas medidas para ayudar al tratamiento de sus hijos.

  • Ofrecer abundante líquido por boca.
  • Tratar de mantener la alimentación especialmente la lactancia materna.
  • En caso de fiebre usar el antitérmico que le dio el médico.
  • Limpiar la mucosidad de la nariz. Mantener al niño en posición semi sentada.
  • Utilizar la Aerocámara según indicación médica, higienizándola con agua tibia y detergente dejándola secar a temperatura ambiente.
  • No se recomienda el uso de antibióticos, jarabes para la tos y descongestivos o tés caseros.

El seguimiento de los niños tratados en domicilio es con control diario durante las primeras 48 horas y luego periódicamente según evolución hasta el alta definitiva. Los padres o encargados del niño deben estar alertas a la aparición de los signos de alarma durante el seguimiento y recurrir al médico.
Signos de Alarma:

  • Dificultad en la alimentación.
  • Dificultad en el sueño.
  • Respiración dificultosa, pausas en la respiración.
  • Coloración Azulada de la piel.